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miércoles, 26 de junio de 2013

Fanny Cottençon lit "La pièce du fond" d'Eugenia Almeida













Un talent à découvrir ! Après un premier roman L’autobus paru en 2004, Eugenia Almeida, chanteuse, romancière et journaliste, évoque dans ce roman bouleversant le pouvoir sous ses formes les plus perverses. 

Lecture interprétée par la comédienne Fanny Cottençon, en présence de l'auteur. 

Dimanche 30 juin 2013 à 11h30
au Cloître des Jacobins, Place des Jacobins à Toulouse.




 
Fanny Cottençon est une actrice et productrice française née en 1957 à Port-Gentil (Gabon). Elle a suivi les cours de Blanche Salant à l'Atelier International de Théâtre. En 1983, elle a obtenu le César de la meilleure actrice dans un second rôle pour le film L'Étoile du Nord de Pierre Granier-Deferre. On la voit ensuite dans Les fausses confidences de Daniel Moosmann, Tant qu'il y aura des femmesde Didier Kaminka et Les Saisons du plaisir de Jean-Pierre Mocky en 1988. En 2009, on la retrouve au Théâtre de la Commune dans la pièce Après la répétition d'Ingmar Bergman, mise en scène par Laurent Laffargue. En 2011, elle est à l'affiche du Jour de la grenouille de Béatrice Pollet.


http://www.lemarathondesmots.com/invites/fanny-cottencon?id_type_invite=2

http://www.lemarathondesmots.com/evenements/fanny-cottencon-lit-la-piece-du-fond


jueves, 6 de junio de 2013

Literatura y compromiso








El debate es siempre actual y urgente: ¿Cuál es la relación entre literatura y realidad? ¿Los escritores deben comprometerse con su tiempo? ¿Y cómo? ¿Qué es dar testimonio? ¿Es válido pedirle al arte una función política? ¿Hay alguna expresión humana que pueda realizarse desde un lugar no político?

El debate es infinito y necesario. A veces el modo de participar es crear una obra. Y aquí está, sumándose, un libro valiosísimo. Que ya desde el título marca el espacio que quiere –y logra– ocupar: habitar el grito. 

El 29 de abril de 1976 hubo una enorme quema de libros en el Regimiento de Infantería Aerotransportada de La Calera. Quemaron obras de García Márquez, Cortázar, Neruda, Bayer, Galeano y tantos otros que fueron considerados peligrosos para un régimen sostenido en el discurso único. Una verdad. Y toda otra voz, a la hoguera.

En 2012, el Espacio de Memoria La Perla, propuso una actividad que, de algún modo, respondiera a aquella quema: una creación colectiva que ampliara los espacios en los que podemos decir las cosas, abrir las voces, nombrar, poner el cuerpo y habitarlo.

Hubo encuentros, talleres, charlas y rondas de lectura. La propuesta fue pensar la historia de la poesía en América desde el eje Memoria, Verdad y Justicia. Como parte de ese proyecto llega Habitar el grito. Poesía y Memoria en La Perla. 27 autores nacidos entre 1952 y 1992, una obra en la que se cruzan, en una construcción coral, las voces nuevas y las consagradas, en pie de igualdad. A los poemas se suman las ilustraciones de Fabio Egea y tres charlas dictadas en el marco de estos encuentros.

Se trata de una obra valiosa en muchos sentidos: por lo que dice, por cómo lo dice y porque es testimonio de trabajos que van contracorriente, volviendo a lo comunitario. Valiosa, también, por el destino de los fondos que se obtienen con su venta. El libro puede conseguirse en el Archivo Provincial de la Memoria a través de un bono contribución que permite sostener las actividades que acompañan el desarrollo de la “Megacausa La Perla”, el juicio más grande contra el terrorismo de Estado en Córdoba.

Como lectores, como ciudadanos, como parte de esta Historia tan presente, estamos invitados a participar. Porque, como dice Ramiro Pros en uno de los poemas del libro: “el mundo que nunca hay que olvidar / ese mundo siempre es el de ahora”.

Eugenia Almeida
Publicado originalmente en Ciudad X   


jueves, 25 de abril de 2013

Lecturas: "Dos veranos" - Elvira Orphée



Las palabras y las cosas


"A alguien de mi familia lo debe haber picado una víbora. Desde que amanece estoy rabioso". Con las dos primeras frases de esta novela extraordinaria, Elvira Orphée abre el juego mostrando el hueso de la historia. Cuánto de nuestra vida podemos explicar en base a nuestro origen. Esas herencias turbias que el pasado convierte en huella. Lo que somos y no hemos podido elegir. Nuestra piel, nuestra familia, nuestro lugar en un mapa dibujado por el poder.

Sixto Riera tiene 13 años. Es indio. Es huérfano. Es el criado de una familia a la que ha sido llevado para trabajar y adonde ha aceptado ir para tener algo de comer. Se encarga de cuidar a la señora, inmovilizada en su cama desde hace 15 años. Cada día se enfrenta a ese mundo que sabe ajeno. El mundo de los blancos, de los que tienen dinero, de los que saben decir las cosas. Sixto pelea con el lenguaje y sabe que allí hay una puerta. Cree que si pudiera decir lo que quiere, su lugar en el mundo sería otro. El poder y el linaje se expresan en el color de la piel y en el uso del lenguaje. Están los negros, los indios, los sucios, los pobres, los que no saben cómo decir. Y están los otros: los blancos, los rubios, los dueños de todo, incluso de las palabras.

La frontera se marca a través de la burla, la ofensa, la opresión y el desprecio. Un acorralamiento permanente en la calle, en la escuela, en la casa, en la familia. El noroeste argentino está tan presente en la historia que es difícil explicitar cómo lo logra Orphée. Los duendes de la siesta, el diablo como una aparición posible y cotidiana, los fantasmas habitando los animales, el mundo como un escenario misterioso donde cada cosa puede ser otra, los perfumes, los colores, las texturas, la presencia innegable y pesada de los cuerpos, la naturaleza siempre atravesando la vida de la gente.
Elvira Orphée parece uno de esos grandes músicos que, al tocar, nos hacen creer que es sencillo lo que en realidad es absoluta maestría, conocimiento perfecto del instrumento. Hay que recordar que, aunque hoy la autora es reconocida como una de las voces más singulares de la literatura argentina, cuando publicó este libro sólo tenía 26 años. La novela funciona como una piedra que golpea en plena frente. De ese golpe viene un dolor luminoso, un instante de explosión que permite comprender la dureza, la injusticia, la tragedia del oprimido. Uno se deslumbra, ve algo que, de tan presente, estaba escondido. Y logra sentirlo como propio.

Dos veranos, por Elvira Orphée, Eduvim. Sinopsis: Dos veranos en la vida de Sixto Riera, un adolescente indio que trabaja como criado. La opresión de una sociedad racista que considera a los blancos como únicos dueños del poder económico y simbólico.

http://www.lavoz.com.ar/ciudad-equis/palabras-cosas

jueves, 28 de marzo de 2013

Lo que hemos perdido






“Tragedia”, “crimen cultural”, “pérdida irreparable”, “destrucción de la memoria”. Esas palabras se repiten una y otra vez. Desde hace dos semanas miles de escritores en todo el mundo hablan de lo mismo: la destrucción del archivo de Daniel Mordzinski.
¿Cómo explicar esto? ¿Cómo poner en relato lo que es, justamente, inexplicable? El 18 de marzo Mordzinski, “el fotógrafo de los escritores”, descubrió que su archivo ¬–que durante 10 años estuvo en una oficina del diario francés Le Monde– había sido destruido. 50.000 fotografías. 27 años de trabajo. Material original, sin copia, que hemos perdido para siempre.  
El escritor peruano Iván Thays lo dice claramente: “Estamos ante uno de los episodios más tristes de la literatura latinoamericana contemporánea”.
Los mails, las redes sociales y la prensa han sido las plataformas donde han quedado expuestos la admiración, el respeto y el cariño que Mordzinski despierta en todo aquel que lo conoce. Escritores, editores, traductores, agentes. Miles de voces que intentan comprender, que no pueden salir de la estupefacción, que buscan dar y recibir consuelo.
Lo que hemos perdido es parte de la memoria viva de nuestra cultura. El trabajo de un hombre extraordinario que, desde hace treinta años, recorre el mundo para poner sus ojos sobre los rostros, las manos y los cuerpos de los escritores. El viajero incansable, siempre amable, siempre generoso, el que va despertando amistades a fuerza de gestos que revelan una confianza absoluta en los seres humanos.
Lo que hemos perdido es invalorable. Ahí se va, en el fuego que comenzó alguien que obedeció la orden de tirar lo que había en esa oficina y que lo hizo sin mirar, sin pensar, sin preguntarse qué era eso que el fuego iba consumiendo.
Una pequeña parte del trabajo que Mordzinski hizo en estos 30 años todavía está entre nosotros. Quien no haya visto esas fotografías puede entrar en su página y asomarse a ese enorme atlas humano de la literatura. Una vez que haya apretado enter, luego de escribir www.danielmordzinski.com, podrá comprender mejor de dónde vienen tanta tristeza, tanto enojo, tanto dolor.
Después, lo sabemos, vendrán nuevas fotos. Quienes conocemos a Mordzinski no dudamos de que va a poder atravesar esta enorme tristeza –la suya y la nuestra–, esta injusticia, este atropello. Va a recuperarse. Y va a seguir mostrándonos, retratándonos, ayudándonos a ver la hermosa y terrible complejidad de la que estamos hechos.

Eugenia Almeida


Publicado en Ciudad X. Córdoba. 28 de marzo de 2013.



jueves, 7 de marzo de 2013

"Placeres de la escritura y la lectura" en DAMISELAS EN APUROS


Foto por Philippe Matsas


"Como quien no quiere la cosa, Eugenia Almeida hizo su aparición en el mundillo literario local después de haber sido premiada y editada en Europa, con dos novelas reveladoras de su talento, su personal sello poético, su actitud profundamente humanista.


Por fuera de lobbies, autobombos, inflaciones y otras formas de 
promoción al uso, en 2009 se deslizó discretamente, casi secretamente sobre las mesas de las librerías locales un libro de acrisolada belleza de escritura, de impecable acabado: El colectivo, de la cordobesa Eugenia Almeida. Una novela que hizo un camino atípico ya que se conoció en la Argentina dos años después de haberse editado en varios países de Europa con el beneplácito de la crítica especializada. (...)"

seguir leyendo en
http://damiselasenapuros.blogspot.com.ar/2013/03/placeres-de-la-escritura-y-la-lectura.html
http://damiselasenapuros.blogspot.com.ar

viernes, 30 de noviembre de 2012

Mempo Giardinelli rescata lecturas de la tormenta.

"Lecturario" en el blog Corsario de Mempo:


"Por un tormentón feroz que padecimos anoche, se me inundó la casa y desde el amanecer estuve salvando libros y secando pisos. Nada del otro mundo, en el Chaco todos sabemos que ni fue la primera ni será la última vez.

Pero el episodio sirvió para volver a hojear, y ojear, muchísimos libros amontonados de mis últimas lecturas, por lo menos el último año y pico. Llevo muchas horas acomodando también, de paso, las parvas de libros recibidos y/o comprados que quiero leer.
Entonces, durante la tarea de secado y reacomodamiento, me reencontré con muchos volúmenes ya leídos, dispersos en mesas y libreros o estibados en pisos y pasillos, y se me ocurrió intentar la inauguración de esta sección.
Desde luego, sé que no tendré tiempo de comentar libros —soy un lector serial, como se diría ahora— pero al menos este Lecturario quizás sirva de acuse de recibo de parte de lo que luego voy ingresando a la Biblioteca de la Fundación. Y también, si acaso, podría ser estímulo de lectura para los seguidores de este blog. Ojalá.

• Preciosa edición de "Don Segundo Sombra", de Ricardo Güiraldes, con prólogo de Mario Goloboff e ilustraciones de Osvaldo Svanascini. Para mí obviamente envejecida, seguirá siendo una novela de culto o de cuestionamientos.
• "La pieza del fondo", de Eugenia Almeida, publicada por Edhasa Argentina. Después de su primera, estupenda novela, "Colectivo", esta interesantísima narradora cordobesa narra con plenitud de atmósferas, ausencias y presencias inesperadas. A mí su prosa me encanta.
• "The intimate lives of the Founding Fathers", de Thomas Fleming (Harper, NYC). Un libro fascinante que si por mí fuera ya estaría traducido y que recorre las vidas privadas y públicas de los padres fundadores de los Estados Unidos: Washington, Franklin, Adams, Jefferson, Hamilton y Madison. Algo así se está haciendo aquí, por cierto, y enhorabuena. Acabo de leer la estupenda "Castelli" de Fabio Wasserman (Edhasa) que va en esa misma línea.
• Ian McEwan, "Primer amor, últimos ritos" (Anagrama). Yo había leído este libro hace años. Ahora volví a gozarlo. "Fabricación casera" es uno de los cuentos más perversos que existen.
• "Requena" y "Andrade", dos nouvelles maravillosas de quien es para mí uno de los más originales escritores jóvenes de nuestro país: Alejandro García Schnetzer. Publicadas por Entropía, no se las pierdan.
• De dos poetas y amigos, los estupendos "Los hijos de los días" (Edit. Siglo XXI) de Eduardo Galeano, y "La vuelta al mundo en 80 poemas" (Biblioteca Nueva, de Edit. Siglo XXI, Madrid) de Fernando Operé.
• He ido leyendo varios libros de la colección económica de Anagrama y Página/12: "Loco afán" de Pedro Lemebel; "Mi hermosa lavandería", de Hanif Kureishi; "Una belleza rusa", de Vladimir Nabokov. Y lo mejor en mi opinión: los cuentos de "Relatos de lo inesperado", de Roald Dahl. ¿Quién dijo que Dahl era sólo autor de libros para niños?
• Leo siempre con interés la producción de mi amigo Orlando van Bredam: "Colgado de los tobillos" (la historia del Gauchito Gil) y "Rincón Bomba" (Lectura de una matanza), ambos por Librería de La Paz, y están bien. Aunque a mí Orlando me gusta más en sus agudas minificciones o en novelas como "Teoría del desamparo", Premio Emecé 2007.
• Releo siempre, y ahora adoro salvarlos del agua, los poemas exquisitos de quien considero una de las mejores poetas en castellano de este tiempo: la salmantina Mariángeles Pérez López, a quien sigo atentamente desde hace una década. Sus "Catorce vidas (Poemas 1995-2009)" y la más reciente "Atavío y puñal" son sencillamente admirables. Una poeta que es una pena que se la conoce poco en la Argentina. Búsquenla en internet.
• También leí en estos últimos meses: "Aviones de papel" (Monte Ávila), cuentos de la joven narradora venezolana Marianne Díaz Hernández. E "Historia del mago y la mujer desesperada"(Palabrava), cuentos del gran narrador santafesino Carlos Roberto Morán.

Y aquí me detengo, para no aburrirlos. Capaz que sigo con estos apuntes mañana o pasado."




martes, 4 de septiembre de 2012












Les Romans De La Rentrée Littéraire 2012

Eugenia Almeida, Patricio Pron: La Nouvelle Génération Argentine

Ils Ont Moins De 40 Ans, Ils Sont Argentins, Ils Ont Grandi Sous La Dictature Qui S’est Achevée Avant Leur Adolescence. À Partir D’un Arrêt De Bus Et D’un Couple De Passage, Eugenia Almeida –Invitée Du Festival De Mediapart Le 1er Octobre– Fait Resurgir L’essence Même Du Régime Militaire. À Partir D’un Fait Divers Campagnard, Patricio Pron Retrouve La Mémoire Et «Élucide Le Passé De Ses Parents».

 |  Par Dominique Conil
Http://Www.Mediapart.Fr/Journal/Culture-Idees/290912/Eugenia-Almeida-Patricio-Pron-La-Nouvelle-Generation-Argentine

sábado, 19 de mayo de 2012

Chat: Entrevista de Emanuel Rodríguez


La chica que escribe porque está en el mundo 


¿En qué se parece un autor a su obra? En el caso de Eugenia Almeida en la delicadeza del trato, el cuidado en la elección de las palabras y las personas, y en la sensación de un tiempo como demorado, menos vertiginoso, un tiempo que permite una clase especial de conexión.

La autora de El colectivo La pieza del fondo comparte también con sus obras una posición definida respecto de la memoria y la política, qué recordamos cuando recordamos y qué decidimos tapar cuando olvidamos.

-¿Qué significa, para vos, tu apellido? 
-No mucho. Un cierto sonido, una cierta grafía que me hace reaccionar. Algunas personas que quiero mucho me llaman por mi apellido. En esos casos, se convierte en mi nombre.

-¿Por qué vivís en Unquillo?
-Las cosas me fueron trayendo aquí. Yo me fui trayendo. Y encontré un buen lugar. A veces, oigo los cascos de los caballos que pasan frente a la casa. Hay una lechuza que canta desde el poste del alambre. Hay un enorme silencio lleno de sonidos. Esas cosas me hacen bien.

-¿Qué hacés mientras viajás en colectivo? 
-Miro hacia afuera, pienso, escucho la radio. A veces me tomo el N5 sólo porque me gusta hacer ese recorrido.












-¿Qué te gustaría escribir pero no podés? 
-Libros que hagan reír. Libros que hagan que la gente se muera de la risa, que no pueda leer en voz alta porque es imposible reírse y hablar al mismo tiempo.

-¿A qué otra experiencia de la vida dirías que es parecido el acto de escribir? 
-A cualquier experiencia que involucre profundamente los sentimientos. A amar, a odiar, a proteger, a atacar, a estar presente, a retirarse.

-¿En qué se parecen tus sueños a tus novelas? 
-En el detenerme en los detalles, en los pequeños movimientos, en los gestos diminutos, en la sensación de que estoy persiguiendo una verdad, indispensable, que siempre se me escapa. En la certeza de que se puede vivir en muchos mundos. En la pregunta, inquietante, de qué es la realidad.

-¿Cuáles son las 10 palabras más hermosas de Córdoba? 
-Tardecita, cañada, cielos, risas, veintisietedeabril, cineclub, facu, amigos, café. La décima (o la primera) es un nombre.

-¿Cómo nombrás a tus personajes? 
-Yo sólo anoto el nombre que ya tienen. A veces me lleva mucho tiempo descubrirlo. Pero, en algún momento, se evidencia. He leído largos listados de nombres tratando de reconocer ahí a alguno de los personajes. Me doy cuenta del mismo modo en que uno recuerda algo que estaba muy escondido en la memoria.

-¿Qué dimensiones de lo humano te son ajenas? 
-Ninguna. Todos tenemos dentro cielo e infierno.

-¿Qué te gustaría aprender en los próximos años? 
-Me gustaría seguir aprendiendo francés. Cosas nuevas: cualquier idioma, dibujo, piano, física, matemática, criminología, carpintería, genética, mecánica del automotor.

-¿Qué gritarías frente al Senado de la Nación? 
-¡Hipócritas!

-¿Qué islas te llevarías a un libro desierto? 
-La isla en la que transcurre La piel fría de Sánchez Piñol.

-¿Cuál es la pregunta más difícil que te hayan hecho? 
-¿Cuál es la pregunta más difícil que te hayan hecho?

-¿Cómo te gustaría despedirte de esta entrevista? 
-No me gustan las despedidas, qué sé yo, no sé, no hace falta que te quedes hasta que se vaya el colectivo, me da tristeza verte desde la ventanilla, vos andá yendo, ya vuelvo.



Perfil. Eugenia Almeida (Córdoba, 1972) es escritora y periodista. Ganó en 2005 el Premio Internacional de Novela "Dos Orillas" por El colectivo (Edhasa), obra que tuvo cinco ediciones y apareció publicada en España, Portugal, Francia, Grecia e Italia. También es autora de La pieza del fondo (Edhasa). Integra el Grupo de Investigación sobre el Humor y se desempeña como docente de comunicación, lengua y literatura. 
Vive en Unquillo.

Publicado en La Voz del Interior. 19/05/2012

miércoles, 1 de junio de 2011

"La pieza del fondo" entre los finalistas del Premio Rómulo Gallegos

Juventud Rebelde

Definen en Venezuela ganador de premio internacional Rómulo Gallegos



Este miércoles determinarán al nuevo laureado entre las 12 que quedaron finalistas




1 de Junio del 2011 


El jurado del XVII Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos definirá este miércoles en Caracas a la obra ganadora entre al comienzo de las deliberaciones el lunes anterior, informa PL.

La mesa, integrada por la mexicana Carmen Boullosa, el colombiano William Ospina y el venezolano Freddy Castillo, recibió 194 trabajos de autores de 16 naciones hispanohablantes publicados entre 2009 y 2010.

Este miércoles determinarán al nuevo laureado entre los textos La Pieza de Fondo (Eugenia Almeida), Lengua Madre (María Teresa Andruetto), Lisboa. Un Melodrama (Leopoldo Brizuela, El Viajero del Siglo, (Andrés Neuman), Blanco Nocturno (Ricardo Piglia) y La Orfandad (Sylvia Iparraguirre).

Optan también por el galardón Impuesto a la Carne (Diamela Eltit), Señales que Precederán al fin del Mundo (Yuri Herrera), el Cadáver Exquisito (José Norberto Olivar), Todo es Silencio (Manuel Rivas), Tres Ataúdes Blancos (Antonio Ungar) y La Piel del Miedo(Javier Vázconez).

Al término de los análisis, el jurado sostendrá un conversatorio público acerca del proceso de selección y compartirán opiniones sobre la literatura contemporánea hispanoamericana, corrientes, estilos, temas y preocupaciones de las autores de las obras finalistas.

Divulgarán el resultado de las deliberaciones mañana en el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos y otorgarán el premio el 2 de agosto, día del natalicio del escritor, en esa misma institución caraqueña durante un acto público.

El galardón consistirá en la entrega de un diploma y 100 mil bolívares (más de 23 mil dólares).
Entre las naciones concursantes con mayor participación destacaron Argentina (35 obras), España (31) y Venezuela (28).

Rómulo Gallegos es considerado como el novelista venezolano más relevante del siglo XX y uno de los más grandes escritores latinoamericanos de todos los tiempos.

Algunas de sus obras, entre ellas Doña Bárbara, devinieron en clásicos de la literatura hispanoamericana.

El Premio fue creado en 1964 y entregado por primera en 1967, con el objetivo de honrar y perpetuar la labor del eminente novelista, además de estimular la actividad creadora de los escritores de habla castellana.

Es uno de los reconocimientos literarios de mayor prestigio del continente y se entregó a figuras insignes de las letras en la región como el colombiano Gabriel García Márquez (1972), el mexicano Carlos Fuentes (1977) y el venezolano Arturo Uslar Pietro (1991).


El escritor colombiano William Ospina fue proclamado ganador de la decimosexta edición del Premio en 2009 con su obra El país de la canela, cual se impuso entre 274 novelas de una veintena de estados.


http://www.juventudrebelde.cu/cultura/2011-06-01/definen-en-venezuela-ganador-de-premio-internacional-romulo-gallegos/




domingo, 10 de octubre de 2010

Los superdemocráticos: "El colectivo" en Alemania


Kapitäninnen

von Rike Bolte







Rike Bolte, Lateinamerikanistin und Organisatorin des mobilen Poesiefestivals Latinale, hat nach Autorinnen des Buchmesse-Gastlands Ausschau gehalten.

In den achtziger Jahren fragt Luisa Valenzuela mit dem Biss eines ihrer Nano-Texte – Titel: “Pregunta: ¿quién capitanea…”, im Jahrtausend zu einem bloßen “P&R” zurechtgefiedert – wer da einen herrschaftlich über gespiegelte Luft dahingleitenden Dreimaster anführe. Morgan ist’s, und an seiner Seite Señora la Fata Morgana. Valenzuela begeistert sich noch in anderen Minis für imaginäre Piraterie. Frankfurt 2010: Wer führt auf dem Zehnmaster, 578.000 qm Grundfläche, ins argentinische Meer der literarischen Illusionen? Da wird Valenzuelas Roman “Morgen” verschifft (Edition Milo). Es geht stromaufwärts, achtzehn dem textuellen Terrorismus verschriebene Damen sind an Bord. Der Morgen wird gekapert, die Texterinnen arrestiert, ihre Stimmen ausgemappt. Bleibt ein Laptop als kommunikative Insel und berichtet fortan von der residualen Odyssee, wenngleich die biblioklastischen Schärgen auch hier noch ihre Arbeit tun, bis Hacker und andere Agenten in wirkungsvolle Kontra-Aktion treten.

Wer eskortiert Valenzuelas Verschiffung nach Frankfurt 2010? Stechen weitere Fatas und Morganas in See? Ein spiegelnder Blick genügt, um festzustellen, Morgans gibt es einige, Piratinnen könnten es mehr sein. Doch die jungen darunter, sie mausern sich. Blick durchs Fernrohr: Samanta Schweblins “Die Wahrheit über die Zukunft” (Suhrkamp) verspeist lebendige Vögel, in Laura Alcobas “Das Kanichenhaus” (Suhrkamp) wird eine Flugblattdruckerei zur Kaninchenzuchtstätte umdeklariert. Maria Sonia Cristoffs Reportagen, “Patagonische Gespenster” (Berenberg): so reicht eine Chatwin die Hand! In Lucía Puenzos “Der Fluch der Jacinta Pichimahuida” (Wagenbach) klappert eine argentinische Twiggy delirant gegen die Gespenster einer virtuellen Vergangenheit an; in Eugenia Almeidas “Der Bus” (Stockmann) hält keiner mehr an, während in Lola Arias “Liebe ist ein Heckenschütze” (Blumenbar) motorisierte Amazonen sich das Herz aus dem Leibe heizen. In Mariana Enríquez “Verschwinden” (Hans Schiler) steht jemand schließlich am Rande des Strudels. Bordbucheintrag: den großen Fischen sei das Verschiffen, auch jenes der in Argentinien schon lange äußerst stimmkräftigen Morganas (Valenzuelas Ko-Texterinnen!) weiter empfohlen. Die wendigen Fische sichten ihre Beute auch ohne Empfehlung. Gratulation!


domingo, 29 de agosto de 2010

Presentación de "La pieza del fondo"













29 de Agosto, 19.30hs
Presentación del libro La Pieza del fondo, de Eugenia Almeida (editorial Edhasa).
Presentación a cargo de Carlos Schilling y Emanuel Rodríguez.
Lectura a cargo de Eugenia Almeida.
Bonus: música de Andrés Oddone.

Sobre el libro
Un hombre viejo pasa cada día en un banco de plaza. En silencio, quieto, como si la vida se hubiera terminado para él. Las palomas lo rodean, las miradas lo evitan. Salvo una; la de una moza que intenta recuperarlo. Sin éxito, hasta que un día ese hombre desaparece. Su ausencia desencadena la trama de La pieza del fondo.
Como si fuera una ficha de dominó, una ficha fantasma que cae y empuja a todas las otras, que estaban paradas aunque no necesariamente firmes. La búsqueda de ese hombre llevan a la historia a una comisaría, a un hospital, y sobre todo a una galería de personajes que estarían en el margen de la sociedad si fueran capaces de saber que la sociedad tiene un centro y también una periferia. Ignoran eso, ligeramente aturdidos por la pena y la soledad, y no obstante aun tiernos, aun capaces de socorrer al otro, de olvidarse de sí mismos con naturalidad e incluso con satisfacción.
Igual que en El colectivo, Eugenia Almeida escribió una novela hecha de atmosferas y sugerencias, con diálogos punzantes que no renuncian a la poesía de la escritura, con una aguda sensibilidad para captar la luz y la sombra de sus protagonistas y para mostrarlos en un estado de conmovedora pureza.


http://ccec.org.ar/2010/08/la-pieza-del-fondo/

martes, 24 de agosto de 2010

Aires Impalpables. Comentario sobre "La pieza del fondo"


EUGENIA ALMEIDA - LA PIEZA DEL FONDO 

Un hombre viejo que pasa el día en el banco de una plaza es la imagen inicial de "La pieza del fondo", una novela de Eugenia Almeida que trata sobre los otros, una dirección cruzada por el desasosiego de la vida, los silencios, las palabras, y también la soledad.

"Sí, no hay otra cosa en el mundo más que la relación con los otros y ese desasosiego que aparece en la novela, ese silencio, esa imposibilidad del lenguaje para decir lo que es más necesario decir, es un poco mi experiencia en la vida, la forma en que miro el mundo en general", dice Almeida en una entrevista con Télam.

Ese viejo de la plaza, silencioso y que pasa desapercibido para la gente que transita indiferente por el lugar llama la atención de una moza de bar, empeñada en darle de comer, en ayudarlo.


Y esa situación desencadena otras que se sostienen a partir de personajes unidos por la casualidad, por lazos familiares o de trabajo.

"Siempre cuando escribo algo se va dando, no tengo la necesidad de armar un plan y llevarlo a cabo. Parece que el plan está en otro lado y me obliga a mí a respetarlo. Los personajes aparecen -incluso algunos no me gustan- pero bueno están en la historia", menciona la autora cordobesa de "El colectivo" (2005), novela ganadora del Premio Internacional "Dos Orillas", publicado en España, Portugal, Francia, Grecia, Italia y este año en Alemania.

"Me interesa el énfasis en la relación con el otro, cómo cada uno se va enlazando al otro y cómo a veces no somos conscientes de cuán enlazados estamos: incluso con gente de la que no tenemos idea que pueda ser influida por nuestras acciones", remarca.

Una imagen que surge espontáneamente en la novela es la del buen samaritano y la inutilidad de algunos gestos: "El buen samaritano tiene una intención limpia de todo interés personal, ahora si hablamos de eficacia, siempre la eficacia de toda acción humana es frágil ante la perdida de un hijo, de una madre, de una pierna".

Frente a las pérdidas de los personajes de la novela recién publicada por Edhasa, "es precario lo que puedan hacer los demás por nosotros, pero es indispensable: no cura, no salva, no cierra, no soluciona, a veces ni siquiera alivia, aunque sin eso el mundo sería el desierto más horroroso".

"No hay nada más que la relación con los otros y al mismo tiempo estamos absolutamente solos. Es un desafío aceptar esta precariedad que es la experiencia de la vida humana", reflexiona Almeida.

¿Por qué hay tantas alusiones al agua? "Es algo que descubrí después de terminar la novela -confiesa-. Se la di a leer a dos amigos y uno me mencionó que el agua atraviesa toda la historia: En el agua uno descubre que las cosas pueden pesar de otra forma, uno se mueve a otra velocidad.

Tiene que ver, creo, con todo lo que no se dice, no se termina de nombrar, quizá porque es imposible".

Otra idea "muy inquietante" es cómo uno detecta al otro.

Mientras escribía estaba leyendo a Simone Weil, la filósofa francesa, y ella dice que el mandato de amar al prójimo consiste en ver al otro como un mundo diferente y no como parte del mundo que uno es".

"Y eso es indispensable decírnoslo todos los días. Porque la tendencia es creer que conocemos a los demás y manejarnos como si fueran parte de nuestro mundo y no mundos apartes", aclara.

Para la escritora el lenguaje está en todo lo que ve. "Una experiencia tan radical que afecta nuestra manera de ver el mundo, de explicar las cosas; uno se puede destrozar la cabeza contra los límites del lenguaje, decía Wittgenstein".

En nuestra cultura "siempre el lazo con el otro tiene algo del lenguaje ahí enganchado", afirma y menciona una escena "donde Elena -uno de los personajes principales- le reprocha al médico que haya utilizado su nombre. Cuán fuerte es decir el nombre de otra persona. Y si decimos el nombre de alguien ausente -vivo o muerto- no sabemos hasta qué punto se está creando algo".

Almeida alude al silencio "como un embrión que está en cada palabra, el silencio es constitutivo del lenguaje, sin él no habría palabra. Siempre está cargado de algo, nunca está vacío".

El título "La pieza del fondo" tiene sentidos múltiples: "Una pieza ubicada en las profundidades de cada ser humano, una celda en la comisaría, el consultorio de Elena, el cuarto al final de la casa que ella alquila, repleto de cosas ajenas. Somos eso también: un depósito de cosas ajenas que tenemos que empezar a reconocer, y no sé si ese trabajo no tiene que ver con la locura", desliza.

Comentario aparecido en noticias.terra.com.ar el 19/08/2010





sábado, 22 de mayo de 2010

La versión francesa de "La pieza del fondo" en France Inter con Paula Jacques



Cosmopolitaine             Paula Jacques









"La Pièce du Fond, le deuxième livre de la romancière argentine, s’ouvre sur un personnage assis sur un banc, un vieux clochard dont le mutisme et l’immobilité dérangent les habitudes, délient les langues et les secrets des habitants d’une petite ville corsetée dans sa routine". 


http://www.franceinter.fr/em/cosmopolitaine/91314

viernes, 11 de diciembre de 2009

Lecturas: "Los muertos no mienten" de Luis Gusmán


Visita de sombras


Sí. Como dice Guillermo Cabrera Infante, “todos los muertos están ahí, vivos”.
Luis Gusmán convierte esa cita en 157 páginas. Allí van a aparecer los muertos, sus voces y sus mensajes. Esos muertos que golpean las cosas, los cuerpos, los ojos de aquellos que se dejan atravesar.
Cuando la madre de Gusmán muere, él recibe sus libros de espiritismo. No es un material ajeno, ese mundo lo ha rodeado desde niño. Pero ahora es una herencia que quema.
Lee. Y después suelta su propia voz.
Surge un libro extraño. Una cruza hereje entre el ensayo, la autobiografía y el relato. Un espacio en el que se mueven, naturalmente, el espiritismo, la literatura, las historias familiares y las coincidencias.
En este pequeño, maravilloso tratado se habla de los muertos, los médiums, la escritura y la lectura. De la enfermedad y el duelo. Se habla de la identidad, del doble, de la fragilidad. De la filosa desnudez que muestra el que agoniza. De  las herencias, el enigma y las profecías. De la construcción de un lenguaje posible.
Los muertos no mienten no sólo es un libro atravesado de belleza. Es, además, certero e inquietante. Liberador. Necesario.




Publicado en La voz del interior. 11/12/2009